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Caídas y mareos en mayores: valoración integral
Una caída en un mayor no es "un tropiezo". Es un evento clínico que multiplica el riesgo de nuevas caídas, de fractura de cadera, de dependencia y de mortalidad. Detrás casi siempre hay varias causas a la vez. Esta página explica cómo se valora un mayor que se cae o se marea, y cómo se previenen nuevas caídas.
Caso típico: el mayor que "se ha caído tres veces este año"
Una hija acompaña a su madre, de 79 años. La señora se ha caído tres veces en el último año, una de ellas con fractura de muñeca. Camina con miedo, se agarra a los muebles, ya casi no sale a la calle, ha perdido fuerza en las piernas y se queja de mareo "como si flotara" sobre todo al levantarse del sillón. Toma seis fármacos, entre ellos un hipnótico desde hace años, un antihipertensivo y un diurético. El médico le ha dicho que "tenga cuidado". La pregunta es razonable: ¿por qué se está cayendo y qué se puede hacer?
En el mayor, las caídas casi nunca tienen una sola causa. Suele haber un sustrato de fragilidad (pérdida de masa muscular, equilibrio alterado, déficit visual, déficit auditivo), una contribución farmacológica (sedación, hipotensión inducida, hipoglucemia), un componente cardiológico (arritmias, hipotensión ortostática) y, con frecuencia, un componente psiquiátrico (depresión, ansiedad anticipatoria de caer, deterioro cognitivo que afecta a la atención al caminar). Valorar bien exige mirar todos esos planos.
Particularidades de las caídas y los mareos en el mayor
El mareo en el mayor es un síntoma engañoso porque significa cosas distintas: desequilibrio (sensación de inestabilidad al caminar), presíncope (sensación de ir a desmayarse), vértigo verdadero (sensación de giro) y mareo inespecífico psicógeno. Cada uno orienta a causas diferentes. El desequilibrio sugiere problemas neurológicos, musculares, visuales o sensoriales. El presíncope orienta a hipotensión, arritmia, hipoglucemia o anemia. El vértigo verdadero orienta a patología del oído interno o, raramente, central. El mareo inespecífico aparece en ansiedad, depresión y deterioro cognitivo. Aclarar esto guía el estudio.
La hipotensión ortostática es una causa frecuentísima y poco buscada. Se mide tomando la tensión en decúbito y luego de pie, al minuto y a los tres minutos. Una caída significativa de tensión confirma el diagnóstico. Causas: deshidratación, antihipertensivos, diuréticos, alfa-bloqueantes para próstata, antidepresivos tricíclicos, antiparkinsonianos. Corregir lo corregible reduce drásticamente el riesgo de caída.
Los fármacos sedantes son otra causa central. Benzodiacepinas, hipnóticos Z, antihistamínicos con efecto anticolinérgico, opioides, ciertos antidepresivos y antipsicóticos aumentan claramente el riesgo de caída. La revisión de medicación es parte de la prevención.
El miedo a caer es, en sí mismo, un factor de riesgo. El mayor que ha caído deja de moverse, pierde más fuerza, pierde más equilibrio y vuelve a caer. Es un círculo. Romperlo requiere intervención activa: fisioterapia, ejercicio adaptado, rehabilitación del equilibrio, manejo psicológico del miedo.
El deterioro cognitivo aumenta el riesgo de caída por menor atención al caminar, peor cálculo de distancias y dificultad para evitar obstáculos. La doble tarea (caminar mientras se habla) reduce el rendimiento marcadamente.
Qué se valora en la consulta
La primera visita revisa la historia de caídas con detalle: cuántas, en qué circunstancias, dentro o fuera de casa, asociadas a postura (al levantarse, al girar la cabeza), a esfuerzo, a comida, a fármaco reciente. Se exploran síntomas asociados: mareo previo, palpitaciones, pérdida de conciencia, incontinencia urinaria en el episodio, mordedura lingual, confusión posterior. Se valora marcha y equilibrio con pruebas sencillas. Se mide tensión en decúbito y de pie. Se revisa visión y audición. Se valora cognición.
Se revisa la medicación buscando sedantes, hipotensores, anticolinérgicos, hipoglucemiantes. Se considera ECG, analítica con hemograma, glucemia, electrolitos, función renal, vitamina D, vitamina B12. Si hay datos de causa cardiológica, se deriva a cardiología; si hay vértigo verdadero, a otorrino; si hay datos neurológicos focales, a neurología.
Sobre eso se construye un plan: corrección de medicación, hidratación adecuada, manejo de hipotensión ortostática (medias, levantarse despacio, comer y beber regularmente), pauta de ejercicio adaptado (entrenamiento de fuerza de miembros inferiores, equilibrio), corrección visual, ajuste de calzado y bastón si procede, adaptación del entorno doméstico (alfombras, iluminación, asideros, baño), manejo del miedo a caer.
Diagnóstico, seguimiento y valoración funcional
El diagnóstico es plurifactorial: se identifican los principales factores que contribuyen y se aborda cada uno. El seguimiento se hace con citas regulares para evaluar la respuesta. La valoración funcional describe el estado de marcha, equilibrio, fuerza, riesgo de caída, restricciones de la vida cotidiana por miedo a caer y necesidades de apoyo. Es base para informes de Ley de Dependencia y para procedimientos donde se discute autonomía.
Apoyo a la familia y al cuidador
La familia suele oscilar entre la sobreprotección (no dejar moverse al mayor, lo que acelera la pérdida de fuerza) y la negación (no aceptar que está en riesgo). Se trabaja un equilibrio: animar el movimiento seguro y supervisado, organizar el entorno, conocer la pauta de hidratación y ejercicio, saber qué hacer si vuelve a caer y cuándo acudir a urgencias.
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Una caída en un mayor merece la misma seriedad que un dolor torácico. No es mala suerte: es un aviso de que el sistema —cuerpo, fármacos, entorno, ánimo— ha perdido equilibrio. Quien lo entiende a tiempo evita la siguiente fractura.
Dr. Joseph Salama, Doctor en Psiquiatría
Errores frecuentes en el manejo de las caídas
Algunos errores se repiten con tanta frecuencia que conviene nombrarlos. El primero es restar importancia a una caída sin consecuencias visibles: la primera caída multiplica el riesgo de la segunda, y la segunda suele tener consecuencias. Una caída sin fractura merece la misma valoración que una con fractura. El segundo es prohibir al mayor moverse "por seguridad": el inmovilismo acelera la sarcopenia y la pérdida de equilibrio, y multiplica el riesgo de la siguiente caída. La indicación es la contraria: movimiento adaptado y supervisado. El tercero es centrarse solo en el componente cardiológico u otorrino y olvidar la revisión de fármacos: muchas caídas son iatrogenia farmacológica disfrazada de "mareo". El cuarto es no medir tensión arterial en bipedestación; la hipotensión ortostática es invisible si no se busca. El quinto es no abordar el miedo a caer: aunque corrija todo lo demás, el mayor que vive con miedo se mueve cada vez peor.
Plan multifactorial de prevención de caídas
La evidencia disponible es bastante clara: los programas multifactoriales —revisión de medicación, ejercicio adaptado de fuerza y equilibrio, corrección de visión, manejo de la hipotensión ortostática, adaptación del entorno doméstico, manejo del miedo a caer— reducen la frecuencia y la gravedad de las caídas más que cualquier intervención aislada. Un plan realista en la consulta incluye, según el caso: revisión farmacológica con desprescripción de sedantes innecesarios; pauta diaria de ejercicio supervisado (caminar, sentadillas asistidas, levantarse de la silla repetido, ejercicios de equilibrio); corrección de gafas y, si procede, derivación a oftalmología o a otorrino; medias de compresión y educación en cómo levantarse despacio si hay ortostatismo; suplementación de vitamina D cuando esté indicada; calzado cerrado con suela antideslizante; revisión del baño (asideros, alfombrilla); iluminación nocturna del pasillo; bastón o andador bien indicados (no como derrota, como herramienta) y revisión periódica del plan. Cada elemento aporta su parte; el conjunto cambia el pronóstico.
Cuándo es útil un informe médico
El informe se solicita para Ley de Dependencia, documentando el riesgo de caída y sus consecuencias funcionales; en peritaciones por caídas en instituciones (residencias, hospitales) donde se discuta responsabilidad por falta de medidas; en valoraciones de aptitud para conducir o para vivir solo; en procedimientos donde se valora si el mayor puede seguir en domicilio o conviene un recurso de apoyo. Se firma con número de colegiado.
Por qué un Doctor en Psiquiatría con tesis sobre la vejez
El Dr. Joseph Salama defendió en 1994 su tesis doctoral "Un estudio de las actitudes en la vejez" en la Universidad de Málaga y es miembro de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología Médica. Las caídas tienen un componente psiquiátrico (sedantes, deterioro cognitivo, depresión, miedo) que suele estar mal abordado por especialidades parciales. La consulta integral con cultura geriátrica aborda los planos a la vez.
Cómo trabajar con la consulta
Escriba por el formulario o por email a salamaioseph@gmail.com describiendo: edad, número y circunstancias de las caídas, presencia de mareo, fármacos que toma, enfermedades. Se orienta sobre primera visita presencial o a distancia. La consulta cuesta 100 €, pagaderos en efectivo, Visa o Mastercard.
Preguntas frecuentes
¿Se pueden prevenir las caídas?
En buena parte sí. Hay programas multifactoriales (revisión de medicación, ejercicio adaptado, corrección visual, adaptación del entorno) con eficacia demostrada para reducir la frecuencia y la gravedad de las caídas.
¿Mi madre debe dejar de andar?
Casi nunca. Al contrario: el sedentarismo acelera la pérdida de fuerza y aumenta el riesgo. Lo que hay que hacer es identificar y corregir los factores de riesgo y mantener el movimiento seguro.
¿Conviene retirar el hipnótico?
En la mayoría de los casos sí, con plan progresivo. La sedación residual diurna es un factor de riesgo importante de caída.
¿Atienden a distancia?
Sí. La valoración del entorno doméstico se presta bien a videoconsulta si la familia muestra la casa. La exploración de marcha y equilibrio es preferible presencial.
¿Hacen informes para Ley de Dependencia tras caídas?
Sí, describiendo el riesgo de caída, su repercusión funcional y las necesidades de apoyo, firmados y con número de colegiado.
Formulario para estudiar el caso
Evitar la próxima caída
Valoración integral para reducir el riesgo de fractura y de dependencia.
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